EXPEDICIÓN RWENZORI

del 14 a 27 de Junio del 2009 con ascensiones a

Mt. Speke, punta Vittorio Emanuele 4890m

Mt. Stanley, punta Margherita 5109m

Mt. Baker, punta Edward 4843m

por Sepp Wolfsgruber

 

 

 

 

 

 

LAS MONTAÑAS DEL RWENZORI Y SUS HABITANTES LOS BAKONJO

 

Rwenzori significa fabricante de lluvia, aunque también se llaman Montañas de la Luna (solo son visibles durante alguna noche despejada). Situadas en la frontera entre el Congo y Uganda, están formadas por tres macizos principales, Speke, Baker y Stanley, cuyo punto mas alto, la punta Margarita de 5109m es la tercera cima mas alta de África. A diferencia de las mas altas, Kilimanjaro y Mt. Kenya, no es de origen volcánico. Rodeada por los parques nacionales de selva tropical de Virunga y del Rwenzori, constituye el principal aporte de agua al Semliki y lago Albert, desde donde se reconoce el nacimiento del Nilo. Todo esto hace que la aproximación a sus cimas sea de las mas difíciles del planeta, y no se empezaron a explorar hasta 1906.

 

Sus partes bajas están habitadas por los Bakonjo, tribu procedente del Congo hace unos 300 años, con lengua propia de transmisión oral (familia del bantú), de constitución fuerte y resistentes al frío, bastante altos, y aunque cristianizados, conservan en algunos casos la poligamia, la diferencia de clases (orden de nacimiento y edad), la división de trabajos entre el hombre (poco) y la mujer (casi todo), y aunque son muy alegres y con un gran afán por realizar bien su trabajo (quien lo tiene), dependen del turismo para su subsistencia. Para ello han creado un programa de desarrollo turístico cuyos beneficios se reparten íntegramente en la comunidad.

 

Estando 15 Km. al norte del ecuador, en el centro de África, se hace de día y de noche a las 7, rápidamente. El clima es lluvioso todo el año excepto en los periodos secos de julio y diciembre, donde puede llegar a estar 25 días sin llover. Un sol fuerte de día no evita las bajas temperaturas nocturnas en altura.

 

 


Domingo 7 de junio del 2009: Ultimo entrenamiento: ascensión por el canuto central a la cara norte del Mulhacén 3479m con Jesús Gordo Ávila, PD-AD al rodear las cascadas no formadas por la roca, con poco hielo y nieve ya, sin llegar a encordarse y con mochilas de 20kg, tras pasar la noche en el refugio de la caldera con 46 personas más (capacidad unas 18 apretadas).

 

Domingo - Lunes 14-15 de junio: noche en Alcalá de Henares, a las 3 a Barajas, a las 6 vuelo a Ámsterdam de 2,5h y otro vuelo de 8h a Entebbe, situada junto al lago Victoria en Uganda “Welcome to Africa´s pearl”. Vistas del Sahara, nada mas que arena desde la costa Libia hasta Kenya, aparte del Nilo. Llegada a las 20h, de noche, y traslado a hotel en Kampala. 29ºC húmedos, polución, ruido, 3 millones de habitantes (solo 1,3 tienen un hogar), agua corriente amarillenta, pastilla para la malaria y a dormir.

 

Martes 16: traslado en minibús-taxi de Kampala a Nyakalengija por Mubende y Fort Portal, 320 Km. en 6h. Plantaciones de te y plátanos en los montículos, en los valles pantanos con papiro. Llueve un poco antes de llegar. Me alojo en una caseta del Upper Ruboni Community Camp. Pinchos de cabra y pollo y plátanos durante el viaje, cena de cerdo con arroz y ultima ducha caliente, rodeado de un paraíso verde.

 

Miércoles 17: tras una noche despejada con lluvia en su inicio, a las 7h 15ºC en la caseta, desayuno huevos y patatas fritas y claro, plátanos. Empieza la aventura, traslado en moto los 4 Km. hasta la aldea por una pista mala, en punto muerto para ahorrar gasolina cuesta abajo, el chofer, una mochila de 10 Kg. y una bolsa de expedición de 28 Kg. y yo. Llegamos a las oficinas de los Rwenzori Mountaneering Services, y tras unas dos horas de revisión y pesaje de material, firmas y la  asignación del guía partimos por fin, junto a Erik Futtrup (un danés que visitaba su 56º país) y nuestros dos guías hacia la selva. Los porteadores están por decidir y el cocinero esta en Kasese de compras, esperamos que nos sigan.

1ª Etapa del trekking: Nyakalengija 1600m – Nyabitaba Hut 2650m

4 horas por senda facil y equipada rodeada de selva tupida, elephant-grass, camaleones, y sin llegar a verlos mamba verde y negra, chimpancés y monos colombus. Los elefantes, leopardos y gorilas han huido a otros valles por la caza furtiva de años atrás. Solo la lluvia de las 15h y 20h, puntual como el té del cocinero. Se divisan a intervalos las cimas de los Portal Peaks.

 

Jueves 18, 2ª etapa: Nyabitaba Hut 2650m – John Matte Hut 3380m.

Senda complicada de barro, cauces de ríos (cruzamos el Mubuku por un puente nuevo y seguimos el Bujuku), continuas subidas y bajadas muy inclinadas y resbaladizas, bosque tropical, bambú, y finalmente el increíble bosque de árboles enormes de erica cubiertos de musgo, barbas de viejo y senecios gigantes. Otro planeta. Unas 5h caminando sin poder levantar la vista de donde pisas. El bastón es imprescindible y la botas de goma necesarias. Solo llueve un poco al anochecer.

 

Viernes 19, 3ª etapa: John Matte Hut 3380m - Stuhlman Pass 4160m. – Bujuku Hut 3980m.

El barrizal se convierte en pantanos que se alternan en diferentes alturas, cruzamos el pantano del Lower Bigo Bog saltando entre tussoks y piedras y maderas escondidas bajo el lodo negro, un tramo equipado con una pasarela de madera nos ahorra un par de horas. Tras ascender sendas de barro muy empinadas, llegamos al Upper Bigo Bog. Se trata del fondo de un valle (antigua lengua de glaciar) donde para rodear el lago Bujuku tenemos que cruzar el pantano, palpando cada paso con el bastón, y aun así acabando alguno engullido hasta la cintura por el barro mientras tratamos de sacarle. Con la altura van desapareciendo los grandes árboles de erica para dar paso a las lobelias gigantes. Enfrente tenemos el glaciar Stanley, pero solo se logra divisar unos segundos entre la niebla.

Tardamos unas 5 horas en llegar, nos esperan los porteadores y los cocineros con un te preparado. Descansamos media hora y subimos al paso Stuhlman para adentrarnos un poco en el Congo en el descenso hacia el parque nacional Virunga. Tras 2 horas regresamos a Bujuku Hut, a la espera de la cena, que es servida a las 7, cuando acaba de anochecer y estamos a 5ºC. El cielo esta despejado y aun nos encontramos bastante bien de fuerzas, por lo que decidimos intentar la ascensión al Mount Speke al día siguiente (en principio la jornada siguiente estaba pensada como descanso y aclimatación, pero que mejor aclimatación que ascender una cima?). Lo único que noto de la altura es que me cuesta dormirme, el corazón late mas deprisa en reposo y al levantarme jadeo un poco (Erik comenta que en reposo tiene 100 pulsaciones en vez de 60), pero durante el día no noto nada.

 

Sábado 20, 4ª etapa: Bujuku Hut 3980m. – Mt. Speke, Vittorio Emanuele 4890m. - Bujuku Hut 3980m.  

Nos levantamos a las 4 y nos ponemos en marcha de noche, subimos hacia Stuhlmann Pass y a unos 4200m, cuando empieza a estar helado el agua de los riachuelos, nos desviamos hacia la izquierda para ascender a la punta Vittorio Emanuele del Mount Speke por la ruta de la arista suroeste, primero a través de una canal-diedro de unos 20m y 75º de inclinación (pasito al final de roca extraplomada con tronco horizontal para agarre de III), por donde cae una cascada de agua semihelada. Menos mal que sigue de noche y no se ve el patio, ya veremos como bajamos de regreso... Seguimos por laderas muy inclinadas de roca cubierta de agua, hielo y musgo, hasta alcanzar la arista de roca que seguimos, atravesamos y continuamos por el glaciar Speke después de calzarnos los crampones, hasta alcanzar la cumbre de roca. Vista excepcional, excepto del Mt. Baker que sigue en su nube particular. Hacemos cumbre tras 4h 40min (según reloj 930md ascendidos y 60md descendidos), Erik, mi guía Peter Masereka Babughaghe, el guía de Erik y yo. Descendemos por la misma ruta, a las 2 de la tarde estamos de regreso en Bujuku Hut.

Erik y sus acompañantes se despiden, van hacia Kitandara Hut por el paso Scott-Elliot, de regreso, completando el circuito.

Yo tengo dos opciones: 1ª Subir a Elena Hut hoy y hacer Margherita mañana, 2ª como estaba previsto esperar en Bujuku, subir a Elena Hut mañana y hacer el Margherita pasado mañana. Pero una tercera opción, mas ambiciosa, ronda mi cabeza, y tras estudiar el mapa (1200md en 1,8 Km.) y comentar con el guía me decido por ella: me quedo en Bujuku esta noche, y mañana intento el ascenso del Margherita Peak directamente desde el lago Bujuku, y desde allí ir a Elena Hut por la normal. Es una ruta para dos días, haciendo noche en Irene Lake Hut, pero creo que saliendo temprano en un día se puede hacer, desde Irene Lake no hay ninguna ruta descrita aunque el guía asegura que sí se ha subido por la arista este del Margherita alguna vez. Además necesito aclimatarme un poco mas, esta noche no se si he dormido y Elena Hut esta a 4540m con lo que será mas difícil dormir que en Bujuku. Así que preparo las cosas para acostarme temprano.

Pero aun hay una sorpresa. Aparecen varios porteadores que vienen de John Matte Hut, les pregunto, y viene un cliente de 60 años. Espero con curiosidad su llegada, poco antes del anochecer aparece Bob Davis, exhausto, ni siquiera es capaz de saludar. 30 minutos después nos presentamos, es escocés y el sueño de su vida era venir a las montañas de la luna “que tonto he sido pensando que podría, oh my god!, esta noche voy a morir, me acostaré y mañana no despertaré, que duro es esto!, en escocia hay pantanos, sí, pero no como estos, aquí debe de haberse tragado el barro cientos de personas y nadie lo sabe!”. Entre la sopa del cocinero y mis palabras de admiración por su gesta conseguimos devolverle los ánimos. Le aconsejo que descanse al día siguiente y luego regrese por el camino de subida. Me pregunta que hago yo, y sonriendo le explico que hoy subimos al Speke y mañana intentaría el Stanley, se echó las manos a la cabeza.

 

Domingo 21, 5ª etapa: Bujuku Hut 3980m. – Bujuku Lake 3900m – Irene Lakes 4495m – Mt. Stanley, Margherita Peak 5109m – Elena Hut 4540m – Kitandara Hut 4027m.

Me levanto a las 4 y, tras oír los tranquilizadores ronquidos del escocés, parto con el guía hacia la etapa mas dura del viaje. La noche esta despejada, se ve el glaciar Speke con la luna seminueva, totalmente acostada, sobre el pico.

Incluso el pantano de Upper Bigo Bog esta un poco helado, lo que facilita el avance, confiriéndole una mayor resistencia a la fina capa de musgo que cubre el lodo. Nos desviamos por una senda, si se puede llamar así a trepar por el barro  por debajo de las plantas una ladera con tramos de 75º. Cuando hay un tramo que consiste en trepar la roca bajo una cascada medio helada resulta un verdadero alivio. Esta claro que hasta aquí no llegan los trabajadores del parque con sus pangas (machetes). Llegamos a Irene Lakes Hut, cogemos agua, nos cambiamos las botas de goma por las de montaña, y pegamos un bocado. La noche clara y despejada se ha convertido en una mañana fría y gris, solo el viento da esperanza de que despeje. A partir de aquí desaparecen las lobelias y queda roca cubierta de musgo y líquenes, avanzamos trepando por una canal de roca hasta alcanzar el Glaciar Margherita, la arista este queda un poco a la derecha, pero tiene peligro de caída de piedras. Nos calzamos los crampones y encordamos (simbólicamente, pues con el material que dispone el guía y los escasos 10m de cuerda que debían ser 30 un rescate de una grieta hubiera sido complicado). Por suerte hace frío y no hay peligro. Seguimos ascendiendo hasta la roca que forma la cumbre. Un paso de unos 5m de III+ esta asegurado con dos cuerdas fijas (desechadas hace décadas por algún turista), luego una travesía horizontal y trepada hasta la cumbre. A pesar del viento (unos 40km/h a -5ºC) la visibilidad sigue siendo de unos 20m. Esperamos durante media hora sentados junto al cartel de Margherita Peak (que trajo en 2006 Peter con otros 3 guías) para ver si aclara, pero solo se nos muestra la Punta Alexandra y la ruta hacia el Congo (muy peligrosa por la caída de piedras) durante unos segundos. Tras las fotos y el cigarrito de rigor, y ante los temblores de Peter, decidimos empezar el descenso. Destrepamos hasta el glaciar Margherita, y cruzamos por una escalerilla metálica la pared para alcanzar el East Stanley Glacier, que atravesamos cruzando el Stanley Plateau siguiendo la ruta normal del Margherita para descender por roca pulida hasta Elena Hut, donde llegamos a las 2 de la tarde (1,5 h desde la cumbre).

Nos esperan un porteador (los otros se han quedado en Bujuku Hut para encontrarnos al día siguiente en Kitandara Hut, por fin he comprendido que participan 4 porteadores, incluida una mujer, al parecer los primeros días se apuntaban hasta 4 más para poder cenar, luego volvían a la aldea) y el cocinero con un té caliente! Desde luego es un lujo esto de la alta montaña en la selva africana!

Es pronto y hace frío, el porteador lleva una camiseta de manga corta y una chaqueta de chándal, y hoy no creo que le sirvan mucho las brasas de carbón del cocinero que suelen calentarles el refugio. Sintiéndome aun con fuerzas, les agradezco el haber subido hasta aquí (la vía normal de Bujuku a Helena se desvía de la de Kitandara 170md desde el Scott-Eliott Pass) y les pregunto si les parece bien bajar todavía hoy a Kitandara Hut, solo hace falta ver sus caras de alivio para tomar la decisión, rápidamente nos ponemos en marcha.

Descendemos por roca resbaladiza hasta el límite de la vegetación para adentrarnos en ella hasta los lagos de Kitandara, que desaguan a través de un precioso valle al Bukawu (Bukawu-Semliki-Lake Albert-Albert Nile-White Nile) en el Congo. Durante casi todo el descenso tenemos al lado izquierdo la pared vertical de 800m del Mt. Baker, desde donde no dejan de caer estruendosas avalanchas de piedras, por suerte lo bastante alejadas para no representar peligro alguno. Encontramos al porteador y al cocinero en un collado voceando “Uuuuhhhh” hacia el valle Bujuku. Consiguen comunicarse con los porteadores que esperan en Bujuku Hut y al rato me informa el guía de que uno de los porteadores en Bujuku Hut esta enfermo. Me piden medicamentos para llevarle, llevo un botiquín bien surtido, pero sin examinarle no puedo medicarle, y tardaría un día en volver a Bujuku. Lo mas probable es mal de altura y decidimos que descienda con la ayuda del escocés y su guía y que nos encontraríamos con el en dos días en Nyabitaba Hut. Desde allí también habrían puntos de cobertura del móvil para avisar al Rwenzori Mountaineering Service para que mande un médico.

 Llegamos a Kitandara Hut sobre las 5 de la tarde, apetece un baño en el lago, pero no sabría como salir andando sobre el fondo de lodo, así que me quedo con el riachuelo helado que baja del glaciar para asearme un poco. La cena tarda, se lamenta el cocinero, debido a la ausencia de los porteadores solo tiene una sartén y se ha mojado el carbón. Riendo le contesto que estamos en medio de la selva, no en un hotel de 3 estrellas! Me comería cualquier cosa después de 11,5h caminado (mas bien trepando 1445md y destrepando 1370md, aunque eso no se puede comparar tratándose de la selva).

Me acuesto pensando en la posibilidad de ascender el Mt. Baker mañana de camino a Guy Yeoman Hut y duermo rápida y plácidamente a pesar de los 4027m de altitud (parece que en dos días me he aclimatado a los 4000), aunque cuando me despierta algún ruido pienso en los hutus que vienen con pangas desde el congo (aunque desde el 2002 ya no han habido secuestros de turistas en el Rwenzori).

 

Lunes 22, 6ª etapa: Kitandara Hut 4027m. – Mt. Baker, Edward Peak 4843m – Guy Yeoman Hut 3450m.

A las 7 (6ºC) parto con Peter hacia el Freshfield Pass de 4280m (aunque el cartel se encuentra 60md mas abajo del collado en sí), entre la niebla, aun sin haber decidido si acometer el Mt Baker. Me tienta el desafío de ascender las cumbres más altas de cada uno de los tres macizos mas importantes del Rwenzori en tres días seguidos, aunque no quiero pegarme la paliza de 600md para estar titiritando en la niebla. Llegamos al Freshfield Pass y apenas rasga el viento algunos claros entre la niebla. Solo he pagado permiso para dos picos pero he acordado con el guía que por 50$ (destinados a la educación de su hija) me lleva a la cima y no decimos nada en las oficinas del RMS. Dudo que vuelva a tener otra oportunidad, así que, pa´rriba!

Ascendemos por roca resbaladiza hasta que acaba la vegetación y continuamos trepando bloques de roca de la arista sur, subiendo y bajando continuamente para evitar los lugares mas expuestos. Resulta inevitable un paso de II-III estrecho y con patio hacia el glaciar de 45º y la pared de 800md que vimos ayer descendiendo de Elena Hut. Es decir, prohibido caerse! El pasito de destrepe nos lleva al glaciar Edward, mas helado y crecido de lo que esperábamos. Decido cambiar las botas de goma por las zapatillas J.Hayber, ya que hoy no llevo piolet ni crampones ni botas de alta montaña. En estas precarias condiciones (el guía que desaconsejó llevar el material deseado lleva botas de montaña y piolet) ascendemos el glaciar, tan duro que costaba clavar el bastón. Y un resbalón te llevaba 1000m mas abajo. Finalmente alcanzamos de nuevo la arista, se despeja el tiempo, y trepamos hasta la cumbre Edward, para gozar de unas magnificas vistas del Mt. Speke, Mt. Stanley (puntas Margherita, Alexandra, Savoia), el macizo de Mt. Luigi de Savoia con el pico Sella, y el rio Mubuku naciendo entre la punta Edward y la arista al Peak Semper enfrente, y 800md mas abajo, el lago Kitandara desde donde habíamos partido hacia 3 horas, con el río Butawu perdiéndose en la selva congoleña.

Valió la pena el esfuerzo! Aunque creo que Peter, el guía, lo lleva peor que yo (tiene 48 años), durante el descenso a Freshfield Pass tengo que advertirle que estamos en el lado equivocado de la arista. Llegamos sin contratiempos y descendemos 600md en 1 hora, hacia Guy Yeoman Hut, a veces sentados sobre la roca resbaladiza de las cascadas de agua, a veces pateando hundidos en el barro. Tras 11,5h y, según el altímetro, 1135md  de ascenso y 1690md de descenso, llegamos a Guy Yeoman Hut. A pesar de mi probable aspecto y la visible suciedad acumulada en el día doy instrucciones de partir a las 12 del mediodía mañana hacia Nyabiatba Hut, ceno y me acuesto sin fuerzas para más.

 

Martes 23, 7ª etapa: Guy Yeoman Hut 3450m. - Nyabitaba Hut 2650m.

Me levanto tarde y sin prisas, sigue haciendo buen tiempo (a las 6h estábamos a 5ºC y a las 8h a 8ºC) y pronto calienta el fuerte sol del ecuador. Me lavo en el río y tomo las ultimas fotografías de este paisaje surrealista.

Tras un desayuno-comida de creps con miel partimos hacia la cabaña en la que pasé la primera noche. Son 5h de descenso que con el ritmo que llevamos llegamos en 3h, a pesar de las múltiples paradas a contemplar un paisaje similar al de estas altitudes durante la subida.

Con alegría encuentro en Nyabitaba Hut a Bob, el escocés, que ha conseguido descender sin problemas. Al porteador enfermo que también ha bajado sin problemas de Bujuku Hut le tomo la temperatura, 38,7ºC. Unos aseguran que tiene malaria, otros que se ha dado un golpe. Ambas cosas son improbables de causarle la fiebre (lleva mas de siete días a mas de 2500m de altura, donde no hay riesgo de malaria). Le doy un antibiótico.

 

Miércoles 24, 8ª etapa: Nyabitaba Hut 2650m. – Nyakalengija 1600m – Ruboni Camp 1700m.

El porteador enfermo se encuentra estupendamente, y me cuesta convencerle de que se tomo otro antibiótico, aunque consigo que me asegure que ira  al medico (no lo hará, ya que la sanidad es de pago). Con tranquilidad desayunamos y descendemos hasta la puerta del parque, que cruzo con tristeza y ganas de quedarme, hasta la garita de los guardas del parque y de allí al Camp, donde despido a los porteadores y al cocinero con una propina, y desciendo con el guía hacia las oficinas del RMS en Nyakalengija. Tras las firmas en los registros y certificado, vuelvo al Camp.

Una merecida copa de vino, ducha y aseo, cena y a dormir, esta vez en una tienda 50md mas arriba del Camp (un verdadero desafío tras los 7 días de caminata). Mañana puedo descansar, ya que mi vuelta estaba prevista mañana.

 

Jueves 25, día de descanso: me levanto tarde, desayuno-como huevos con patatas y plátanos, y espero todo el día la entrevista que he concertado con el Medicine-man. A ultima hora me cuentan que el Medicine-man (chamán) esta enfermo y no me puede recibir. Pues vaya! Ceno cordero con arroz y huevos y a dormir.

 

Viernes-Sábado 26-27, vuelta a España: después de comer ayer unos 8 huevos, el desayuno consiste en patatas fritas, dos huevos fritos y cuatro hervidos. Ideal antes de un vuelo de 8 horas! Partimos a las 10 hacia Kampala, el chofer de un Toyota, el guía de la agencia Steven y yo. Mis intentos de explicarles que mi vuelo sale hoy y no mañana, y de que debemos salir a las 7 de la mañana han fracasado. Sin embargo había previsto el margen de la puntualidad africana. Pero he conseguido convencerles de que volvamos por el sur, pasando por Kasese donde compro unas telas, cruzando el Ecuador en el Queen Elizabeth National Park, donde vemos antílopes y rinocerontes, y ante los gritos desesperados de mis acompañantes desde el coche, pude echar una meada en territorio de leones trepadores. Llegamos al hotel de Kampala donde encuentro al organizador  Felex. Con el resguardo del vuelo le convenzo de que no necesito hotel hoy, que salgo hoy mismo. Me lleva al aeropuerto de Entebbe el chofer que me recogió del mismo, pasando por la playa de la orilla del lago Victoria, donde los pescadores venden su género delante de las lujosas villas de unos pocos pero muy ricos ugandeses. A pesar de que el vuelo sale a las 11 de la noche, hay que facturar a las 7! Llego a Ámsterdam y Madrid sin contratiempos, y a la hora de comer estoy de vuelta en mi dulce hogar.




AGRADECIMIENTOS:

 

-         A mis padres por aguantarme durante la planificación y soportar la espera de mi regreso

-         A mis amigos que me animaron y aconsejaron

-         A Peter Masereka Babughaghe por guiarme en la noche, al cocinero por cuidarme tan bien y a los porteadores por esa resistencia increíble

-         A Kitasamba, dios Bakonjo de las montañas del Rwenzori, por ese magnifico tiempo que hizo y un recorrido sin problemas

-         A ninguna entidad ni empresa, ya que ninguna quiso participar en ayudas a la zona

 

El 50% del coste de este viaje se repartió directamente entre la comunidad Bakonjo.

 

La comunidad depende del turismo para subsistir, ya que la educacion y la sanidad son privadas en Uganda y no se pueden cultivar en la selva, y este año se ha reducido enormemente. Existen programas de desarrollo en la zona, a los que puedes contribuir de manera directa:

 

-         Apadrinar la educación de un menor

-         Donaciones a familias y comunidades en situacion crítica

-         Compra de una parcela de selva para evitar la deforestación

 

Para ello podeis contactar conmigo:

Sepp Wolfsgruber

P.O.Box 53

E-46870 Ontinyent, Spain

seppwol[a]eresmas.com

0034-645742290

 

O directamente con la agencia en Uganda:

Mr. Kamalha K. Felex,

P.O.Box 320, Kasese, Uganda

info[a]rainforestuganda.org

00256-752503445